Cocina judía

ul. Szeroka Kraków
La cocina judía se inspira enla multiplicidad y variedad de sabores, es un mapa dibujado por la historia.Dondequiera vivían los judíos, adaptaban las tradiciones locales, utilizando losproductos disponibles. Sin embargo, todos los platos tenían que cumplir con laley judía, halajá, de modo que puedanser calificados como kósher, es deciraprobado para el consumo. Muchos de los platos de los judíos de Galitziacontienen elementos que tienen su origen en la cultura culinaria polaca, rutenao austríaca. La característica común de la mayoría de las variedades de lacocina judía es el uso generoso de ciertas especias (nuez moscada, clavo,azafrán, comino), el uso frecuente de la cebolla y el ajo. Sin embargo, losplatos que se comían todos los días eran diferentes de los platos que se servíanen ocasiones especiales o durante el sabbat.El ciclo anual de fiestas se asoció con los platos rituales, como la matzá en Pesaj, las orejas de Hamán que se comen durante la celebración de Purim yel cholent de Sabbat. Una muestra dela relación recíproca de las dos culturas es el hecho de que los términos como tzimmes, jalá, beigel se usan diariamente en el idioma polaco. Hablando de los beigel - panecillos redondos con un agujeroen el medio, que conquistaron los paladares de todo el mundo – sus orígenesremontan al siglo XVI, y provienen de Cracovia, de la región de PequeñaPolonia. Actualmente en Cracovia se aprecian las huellas de las antiguas austerias (posadas), y aunque la mayoríade ellas no cuentan con la certificación kosher,facilitan conocer los más interesantes sabores de la comida y alcoholes judíos,al escuchar los conciertos de la música tradicional klezmer.