Las tradiciones regionales

Szopka krakowska








    Lajkonik, y su desfile es una de las tradiciones más conocidas de la capital de Małopolska: Cracovia. Cada año a ocho días después del Corpus Cristi, del barrio de Zwierzyniec a la Plaza Mayor, por las calles de la ciudad pasa un caballito de colores con dos piernas rojas con un jinete con barba que lleva un bastón. Quien le da el rescate, Lajkonik le pegará con el bastón a la cabeza, lo que le garantizará buena suerte durante todo el año, según dicen. Lajkonik es hoy en día un disfrazado gracioso, pero su personaje se relaciona con las invasiones de los tataros, quienes llegaron a Cracovia en el s. XIII.

   Hejnał mariacki, o sea el toque de trompeta desde la iglesia mariacki, es una bella y viva costumbre de Cracovia, y también se relaciona con las invasiones de los tataros. A cada hora un bombreo toca la trompeta en dirección a los cuatro vientos, su melodía se corta de forma repentina sin acabarse. Dicen, que cuando los guerreros tataros se acercaban a la ciudad, les advirtió sólo el guardia-trompetero. Dio el toque de trompeta para despertar a los defensores de la ciudad, pero no logró terminar la melodía, porque murió alcanzado por una flecha tatara...

     Encajes de Bobowa. Una bella tradición de artesanía particular en Małopolska constituye el encaje. Desde hace años en Bobowa se sigue el difícil arte de encaje de bolillos el cual es mucho más sutil y más bonito que los populares encajes al ganchillo. Esta destreza despierta una gran admiración y encanto para la creatividad de las encajeras. Los encajes tienen tanto éxito que en Bobowa se organizan los cursos de encaje de bolillos y como esta tradición aun sigue viva, cada año también se celebra el Festival de Encaje de Bolillos.

    Belén de Cracovia. En Cracovia existe una tradición insólita de construir belenes, iniciada aún a finales del siglo XIX por los albañiles de los suburbios de Cracovia quienes durante el invierno, cuando paran los trabajos  de albañilería, buscaban otras ocupaciones y fuentes de ganancia. A partir de los años 30 del siglo XX cada primer jueves de diciembre se organiza el concurso de belenes, bajo el patrocinio de del Museo de la Historia de la Ciudad de Cracovia. Muy por la mañana, frecuentemente cuando aun está la niebla, los participantes del concurso traen sus obras a la Plaza Mayor, a donde está el monumento de Mickiewicz. Es imprescindible que las  obras reflejen los elementos de la arquitectura monumental de Cracovia. Los belenes de Cracovia se pueden admirar también en la exposición que se abre después del concurso en el Museo de la Historia de la Ciudad de Cracovia, el corazón de Małopolska.

     El concurso de la casa pintada de forma más bella se organiza cada año el primer domingo despés del Corpus Cristi en Zalipie. Poco después del Corpus Christi vale la pena visitar los alrededores de Dąbrowa Tarnowska. El pueblo es famoso por la costumbre que nació aquí hace cien años, de adornar las casas con ornamentos florales sobre el fondo blanco. Las pinturas cubren las paredes de las casas y de los edificos auxiliares (incluso establos y perreras), así como los interiores de las habitaciones, los enseres de la cocina y los muebles. Las mujeres de Zalipie preparan vestidos bordados, colchas, manteles y muchos adornos. Gracias al concurso se logra mantener esta tradición original de adornar no sólo en Zalipie, sino también en varios pueblos más de los alrededores. 

    Redyk, o sea, el desfile solemne de los pastores con los rebaños de ovejas, que sale de los pueblos de Podhale en primavera para llegar a los pastos lejanos en las montañas. Cuando el invierno cedía en las montañas y los pastos situados en las montañas se cubrían de hierbas verdes, el pastor (baca) y sus ayudantes (juhasi) reunían las ovejas de los granjeros y salían hacia los pastos. Según la costumbre de los Cárpatos, la estancia en praderas de las montañas empezaba el día de San Adalberto (23 de abril) y teminaba el día de San Miguel (29 de septiembre). El redyk más importante salía de Ludźmierz del santuario de “Gaździna Podhala” (la Granjera de Podhale), dónde se bendecía a los pastores y sus rebaños. En la actualidad, hacia el 23 de abril, se organiza una fiesta de los pastores en el santuario en Ludźmierz. Otro redyk conocido se organiza en Jaworki, cerca de Szczawnica, en julio. Lo acompañan numerosas presentaciones artísticas, degustaciones y concursos. La Ruta de Oscypek (queso de oveja ahumado) se relaciona con la costumbre de pastar ovejas en las praderas de las montañas y con la producción de las delicias de leche de estas animales. La ruta une 31 cabañas de los pastores, dónde se produce oscypek y otras delicias de la leche de oveja (bryndza, bundz, żentyca, redykołek). Los productos de leche de oveja los podemos comprar directo de los pastores, en sus cabañas en la pradera de la montaña; lo único que hay que hacer es seguir los indicadores de la Ruta de Oscypek.

    Las cabañas de la ruta se encuentran, entre otros, en los Tatra: en Kuźnice y en Kalatówki, en Zakopane junto al Camino pod Reglami, en los valles Chochołowska y Kościeliska, y en Rusinowa Polana. Otras están en Podhale (en Bustryk, en Baligówka, en Leśnica, Gliczarowo Górne, Biały Dunajec, Nowy Targ cerca del aeropuerto, Ratułów, Murzasichle y en Brzegi y Białka Tatrzańska al pie de Kotelnica), en los Gorce (en Hala Długa al pie de Turbacz, en Zorymbk Wyżny y en Kowaniec, pero también en Konin al lado norte de los Gorce), los Pienines (en Czorsztyn y Jaworki), en Spisz (en Dursztyn, Łapsze Wyżne y Niżne), Orawa (al pie de Babia Góra en Zubrzyca Górna), así como en los Beskides Sądecki (en Wierchomla).

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