Museos geológicos

Gabloty z kamieniami.
Hay gente que al oir la palabra „ciencia” sufren una reacción alérgica como al polen en primavera, y cuando se añade la palabra „geo”, la combinación resulta lamentable. Sin embargo, la geología no es chino. Desgraciadamente, el primer encuentro con esta rama de ciencia suele ser el úlltimo…

La región de Pequeña Polonia sin sus atracciones geológicas es como el mejor plato sin las especias que les den su sabor final. Son ellas que garantizan que la próxima vez que lo consumamos será tan agradable, como la primera. Sin embargo, para poder encontrar dicho sabor, es necesaria una preparación previa. En principio es fácil perderse en la multitud de los procesos (componentes) y no sabemos muy bien cuál es el responsable por el sabor que buscamos. Es donde nos ayudan los museos geológicos. Nos abren las puertas a un mundo desconocido, la realidad – aunque sigue la misma – cambiará. Las rocas mudas que pasamos por el camino nos empiezan a hablar, el murmullo del agua resulta comprensible, y los especímenes en las vitrinas nos revelarán el camino a los lugares de su origen.

 

Las mejores colecciones geológicas en Pequeña Polonia son las colecciones de las escuelas cracovienses - la Universidad AGH de Ciencia y Tecnología y la Universidad Jaguelónica, así como las colecciones de Chrzanów y Olkusz. Quizás un momento de visitarlas pueda ser un comienzo de una nueva (antigua?) afición?

¿Un germen de la pasión que permita escapar de la realidad? 

Multimedia