Cracovia. La cuna de la cultura

Wawel
La capital de Małopolska, Cracovia, es un lugar irrepetible. Encontraremos aquí no solamente centenares de magníficos monumentos, tales como Wawel y la Plaza Mayor del Casco Antiguo de los más eminentes, pero también las huellas del pasado multicultural en el barrio de Kazimierz y la arquitectura monumental de realismo social en Nowa Huta. Cracovia fascina a los viajeros por su ambiente: es una ciudad palpitante de vida hasta muy tarde la noche, ciudad de los estudiantes, artistas, filósofos y… gastrónomos.
Todo el que entra por primera vez en la Plaza Mayor de Cracovia, quedará sorprendido por la esplendida y la mayor plaza medieval de Europa. Es el punto central de la antigua fundación urbana inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la UNESCO. El edificio más sublime junto a la Plaza Mayor es la esbelta iglesia de Santa María (en polaco: kościół Mariacki) de estilo gótico con el famoso Altar de Wit StwoszVeit Stoss y las torres altas; la torre superior se puede subir (de mayo a agosto; mar., jue., sab. 9.00–11.30 y 13.00–17.30), para ver de cerca al bombero que cada hora da el toque de trompeta (en polaco: hejnał). Fascinan también: el Mercado de los Paños (en polaco: Sukiennice), o sea, el mercado medieval hoy en día lleno de puestos con recuerdos, la iglesia en miniatura de san Adalberto y el monumento del poeta nacional: Adam Mickiewicz. De detrás del Mercado de los Paños emerge la elegante Torre del Ayuntamiento en estilo gótico, por el Mercado se ajetrean las floristas y alrededor de la plaza están las suntuosas casas de vecindad y palacios municipales con numerosas cafeterías y restaurantes. Sobre el Casco Antiguo de Cracovia se elevan con orgullo las torres del Castillo Real y las de la Catedral de Wawel. La Colina de Wawel es el punto obligatorio en la lista de los lugares a visitar en Cracovia. Las principales atracciones de Wawel son: la catedral gótica con las tumbas reales y la perla del Renacentismo, o sea, la Capilla del Segismundo y el castillo real con el imponente patio de arcadas en estilo renacentista. En Cracovia, además de la Plaza Mayor y Wawel, vale la pena visitar también el barrio de  Kazimierz, cuya parte constituye la antigua ciudad judía. Su corazón era la calle Szeroka. Es aquí dónde se encuentra la Antigua Sinagoga renacentista con el museo historico con la colección de los objetos usados por los judíos y también el bello y antiguo cementerio judío Remuh. Merece la pena visitar también el barrio de Podgórze, los terrenos del antiguo getto, al lado del cual se elevan los edificios de la antigua fábrica de Oscar Schindler. Al pasar por las calles del Casco Antiguo de Cracovia o por el barrio de Kazimierz, encontraremos numerosos monumentos, tales como los edificios de la Universidad Jaguellonica fundada en el s. XIV con el Collegium Maius en estilo gótico, las iglesias medievales (la de san Andrés en estilo románico; las de Santa Trinidad, Santa Catarina o la del Corpus Cristi en estilo gótico), los magníficos templos barrocos (las iglesias de los santos Pedro y Pablo y la iglesia de santa Ana) o los vestigios de las antiguas murallas urbanas junto con la Barbacana y la Puerta de San Florián. También frecuente le dejan a uno sin respirar las edificaciones más nuevas como el suntuoso Teatro Municipal de J. Słowacki o las bellas casas de vecindad que rodean el parque cracoviense llamado Planty. El barrio de Salwator destaca por su excelente localización. En él, justo a las orillas del río Vistula se elevan las murallas del monasterio medieval de las monjas norbetanas y más arriba en el declive de la colina, dos iglesias antiguas. Una larga, pintoresca avenida le lleva a uno ahacia arriba hasta el túmulo de Kościuszko, el mejor punto panorámico en la ciudad. Más allá veremos la colina de Sikornik y el extenso bosque municipal Wolski. Entre los arboles del bosque crecen las elegantes torres blancas del magnífico monumento en el estilo barrocco temprano, es decir, la iglesia y la ermita de la Orden de la Camáldula. Otro monasterio situado en un bello lugar es la Abadía Benedictina en Tyniec con una historia de mil años. Sus muros crecen directamente de las paredes rocosas de la colina justo sobre la corriente del Vistula. Por el otro lado de Cracovia, al lado de Nowa Huta, la ciudad modelo socialista fundada después de la Segunda Guerra Mundial, se encuentra un monasterio antiguo más: el monasterio del Císter en Mogiła. Merece la pena encontrar un momento para visitar los museos de Cracovia. El objeto museal más famoso es el cuadro de La dama del armiño de Leonardo da Vinci, que forma parte de la colección del Museo Czartoryski. Las otras filiales del Museo Nacional también tienen  valiosas colecciones de arte, entre otras, la exposición del arte polaco medieval en el interior del magnífico palacio de Erasmo Ciolek, la Galería de Arte Polaco del s. XIX accesible después del mantenimiento que se está realizando en el Mercado de los Paños (Sukiennice) y en el edificio principal se puede contemplar las obras más nuevas de los artistas polacos.  Lo excepcional de la arquitectura moderna se puede observar en la obra del famoso maestro  de arquitectura japonés, Arata Izosaki: el Museo de Arte y Técnica Japonesa Manggha. Vale la pena visitar el Museo de la Unversidad Jaguellónica en el interior antiguo del edifició más antiguo de la universidad, o sea, el Collegium Maius, también la colección única de los aviones viejos en el Museo de Aviación Polaca y la interesante colección del Museo de Ingeñería Municipal. 
Todo el que entra por primera vez en la Plaza Mayor de Cracovia, quedará sorprendido por la esplendida y la mayor plaza medieval de Europa. Es el punto central de la antigua fundación urbana inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la UNESCO. El edificio más sublime junto a la Plaza Mayor es la esbelta iglesia de Santa María (en polaco: kościół Mariacki) de estilo gótico con el famoso Altar de Wit Stwosz y las torres altas; la torre superior se puede subir (de mayo a agosto; mar., jue., sab. 9.00–11.30 y 13.00–17.30), para ver de cerca al bombero que cada hora da el toque de trompeta (en polaco: hejnał). Fascinan también: el Mercado de los Paños (en polaco: Sukiennice), o sea, el mercado medieval hoy en día lleno de puestos con recuerdos, la iglesia en miniatura de san Adalberto y el monumento del poeta nacional: Adam Mickiewicz. De detrás del Mercado de los Paños emerge la elegante Torre del Ayuntamiento en estilo gótico, por el Mercado se ajetrean las floristas y alrededor de la plaza están las suntuosas casas de vecindad y palacios municipales con numerosas cafeterías y restaurantes. Sobre el Casco Antiguo de Cracovia se elevan con orgullo las torres del Castillo Real y las de la Catedral de Wawel. La Colina de Wawel es el punto obligatorio en la lista de los lugares a visitar en Cracovia. Las principales atracciones de Wawel son: la catedral gótica con las tumbas reales y la perla del Renacentismo, o sea, la Capilla del Segismundo y el castillo real con el imponente patio de arcadas en estilo renacentista. En Cracovia, además de la Plaza Mayor y Wawel, vale la pena visitar también el barrio de   Kazimierz, cuya parte constituye la antigua ciudad judía. Su corazón era la calle Szeroka. Es aquí dónde se encuentra la Antigua Sinagoga renacentista con el museo historico con la colección de los objetos usados por los judíos y también el bello y antiguo cementerio judío Remuh. Merece la pena visitar también el barrio de Podgórze, los terrenos del antiguo getto, al lado del cual se elevan los edificios de la antigua fábrica de Oscar Schindler. Al pasar por las calles del Casco Antiguo de Cracovia o por el barrio de Kazimierz, encontraremos numerosos monumentos, tales como los edificios de la Universidad Jaguellonica fundada en el s. XIV con el Collegium Maius en estilo gótico, las iglesias medievales (la de san Andrés en estilo románico; las de Santa Trinidad, Santa Catarina o la del Corpus Cristi en estilo gótico), los magníficos templos barrocos (las iglesias de los santos Pedro y Pablo y la iglesia de santa Ana) o los vestigios de las antiguas murallas urbanas junto con la Barbacana y la Puerta de San Florián. También frecuente le dejan a uno sin respirar las edificaciones más nuevas como el suntuoso Teatro Municipal de J. Słowacki o las bellas casas de vecindad que rodean el parque cracoviense llamado Planty. El barrio de Salwator destaca por su excelente localización. En él, justo a las orillas del río Vistula se elevan las murallas del monasterio medieval de las monjas norbetanas y más arriba en el declive de la colina, dos iglesias antiguas. Una larga, pintoresca avenida le lleva a uno ahacia arriba hasta el túmulo de Kościuszko, el mejor punto panorámico en la ciudad. Más allá veremos la colina de Sikornik y el extenso bosque municipal Wolski. Entre los arboles del bosque crecen las elegantes torres blancas del magnífico monumento en el estilo barrocco temprano, es decir, la iglesia y la ermita de la Orden de la Camáldula. Otro monasterio situado en un bello lugar es la Abadía Benedictina en Tyniec con una historia de mil años. Sus muros crecen directamente de las paredes rocosas de la colina justo sobre la corriente del Vistula. Por el otro lado de Cracovia, al lado de Nowa Huta, la ciudad modelo socialista fundada después de la Segunda Guerra Mundial, se encuentra un monasterio antiguo más: el monasterio del Císter en Mogiła. Merece la pena encontrar un momento para visitar los museos de Cracovia. El objeto museal más famoso es el cuadro de La dama del armiño de Leonardo da Vinci, que forma parte de la colección del Museo Czartoryski. Las otras filiales del Museo Nacional también tienen  valiosas colecciones de arte, entre otras, la exposición del arte polaco medieval en el interior del magnífico palacio de Erasmo Ciolek, la Galería de Arte Polaco del s. XIX accesible después del mantenimiento que se está realizando en el Mercado de los Paños (Sukiennice) y en el edificio principal se puede contemplar las obras más nuevas de los artistas polacos.  Lo excepcional de la arquitectura moderna se puede observar en la obra del famoso maestro  de arquitectura japonés, Arata Izosaki: el Museo de Arte y Técnica Japonesa Manggha. Vale la pena visitar el Museo de la Unversidad Jaguellónica en el interior antiguo del edifició más antiguo de la universidad, o sea, el Collegium Maius, también la colección única de los aviones viejos en el Museo de Aviación Polaca y la interesante colección del Museo de Ingeñería Municipal.
 
Todo el que entra por primera vez en la Plaza Mayor de Cracovia, quedará sorprendido por la esplendida y la mayor plaza medieval de Europa. Es el punto central de la antigua fundación urbana inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la UNESCO. El edificio más sublime junto a la Plaza Mayor es la esbelta iglesia de Santa María (en polaco: kościół Mariacki) de estilo gótico con el famoso Altar de Wit StwoszVeit Stoss y las torres altas; la torre superior se puede subir (de mayo a agosto; mar., jue., sab. 9.00–11.30 y 13.00–17.30), para ver de cerca al bombero que cada hora da el toque de trompeta (en polaco: hejnał). Fascinan también: el Mercado de los Paños (en polaco: Sukiennice), o sea, el mercado medieval hoy en día lleno de puestos con recuerdos, la iglesia en miniatura de san Adalberto y el monumento del poeta nacional: Adam Mickiewicz. De detrás del Mercado de los Paños emerge la elegante Torre del Ayuntamiento en estilo gótico, por el Mercado se ajetrean las floristas y alrededor de la plaza están las suntuosas casas de vecindad y palacios municipales con numerosas cafeterías y restaurantes.  
Sobre el Casco Antiguo de Cracovia se elevan con orgullo las torres del Castillo Real y las de la Catedral de Wawel. La Colina de Wawel es el punto obligatorio en la lista de los lugares a visitar en Cracovia. Las principales atracciones de Wawel son: la catedral gótica con las tumbas reales y la perla del Renacentismo, o sea, la Capilla del Segismundo y el castillo real con el imponente patio de arcadas en estilo renacentista. 
En Cracovia, además de la Plaza Mayor y Wawel, vale la pena visitar también el barrio de  Kazimierz, cuya parte constituye la antigua ciudad judía. Su corazón era la calle Szeroka. Es aquí dónde se encuentra la Antigua Sinagoga renacentista con el museo historico con la colección de los objetos usados por los judíos y también el bello y antiguo cementerio judío Remuh. Merece la pena visitar también el barrio de Podgórze, los terrenos del antiguo getto, al lado del cual se elevan los edificios de la antigua fábrica de Oscar Schindler.
Al pasar por las calles del Casco Antiguo de Cracovia o por el barrio de Kazimierz, encontraremos numerosos monumentos, tales como los edificios de la Universidad Jaguellonica fundada en el s. XIV con el Collegium Maius en estilo gótico, las iglesias medievales (la de san Andrés en estilo románico; las de Santa Trinidad, Santa Catarina o la del Corpus Cristi en estilo gótico), los magníficos templos barrocos (las iglesias de los santos Pedro y Pablo y la iglesia de santa Ana) o los vestigios de las antiguas murallas urbanas junto con la Barbacana y la Puerta de San Florián. También frecuente le dejan a uno sin respirar las edificaciones más nuevas como el suntuoso Teatro Municipal de J. Słowacki o las bellas casas de vecindad que rodean el parque cracoviense llamado Planty.
El barrio de Salwator destaca por su excelente localización. En él, justo a las orillas del río Vistula se elevan las murallas del monasterio medieval de las monjas norbetanas y más arriba en el declive de la colina, dos iglesias antiguas. Una larga, pintoresca avenida le lleva a uno ahacia arriba hasta el túmulo de Kościuszko, el mejor punto panorámico en la ciudad. Más allá veremos la colina de Sikornik y el extenso bosque municipal Wolski. Entre los arboles del bosque crecen las elegantes torres blancas del magnífico monumento en el estilo barrocco temprano, es decir, la iglesia y la ermita de la Orden de la Camáldula. Otro monasterio situado en un bello lugar es la Abadía Benedictina en Tyniec con una historia de mil años. Sus muros crecen directamente de las paredes rocosas de la colina justo sobre la corriente del Vistula. Por el otro lado de Cracovia, al lado de Nowa Huta, la ciudad modelo socialista fundada después de la Segunda Guerra Mundial, se encuentra un monasterio antiguo más: el monasterio del Císter en Mogiła.
Merece la pena encontrar un momento para visitar los museos de Cracovia. El objeto museal más famoso es el cuadro de La dama del armiño de Leonardo da Vinci, que forma parte de la colección del Museo Czartoryski. Las otras filiales del Museo Nacional también tienen  valiosas colecciones de arte, entre otras, la exposición del arte polaco medieval en el interior del magnífico palacio de Erasmo Ciolek, la Galería de Arte Polaco del s. XIX accesible después del mantenimiento que se está realizando en el Mercado de los Paños (Sukiennice) y en el edificio principal se puede contemplar las obras más nuevas de los artistas polacos.  Lo excepcional de la arquitectura moderna se puede observar en la obra del famoso maestro  de arquitectura japonés, Arata Izosaki: el Museo de Arte y Técnica Japonesa Manggha. Vale la pena visitar el Museo de la Unversidad Jaguellónica en el interior antiguo del edifició más antiguo de la universidad, o sea, el Collegium Maius, también la colección única de los aviones viejos en el Museo de Aviación Polaca y la interesante colección del Museo de Ingeñería Municipal. 
 



Lo que vale la pena ver en los alrededores!
Niepołomice con el bello castillo renacentista cuyo patio de arcadas recuerda al patio de Wawel; en el castillo se encuentra un interesante museo.
Las Minas de Sal en Wieliczka constituyen, al lado de la ciudad de Cracovia, el siguiente monumento de la lista de la UNESCO.
El Museo de las Minas de Sal de Cracovia, dedicado a la historia y a las antiguas técnicas de explotación de yacimientos de sal en Wieliczka.
Niepołomice con el bello castillo renacentista cuyo patio de arcadas recuerda al patio de Wawel; en el castillo se encuentra un interesante museo.
Parque Nacional de Ojców cuyos despeñaderos blancos contrastan con el verdor de los bosques y son un sitio ideal para dar los paseos a pie. Las edificaciones de madera de Ojców, interesantes castillos ˗ el enorme castillo renacentista de Ojców en Pieskowa Skała.

 

Multimedia