Los Piedemontes - memoria y cultura

skansen, zabytkowy wiatrak na pierwszym planie
Los habitantes de los Piedemontes no permiten olvidar el pasado, creando museos e instituciones culturales. ¡Presentamos aquellos que merece la pena visitar!

Los habitantes de los Piedemontes no permiten olvidar el pasado, creando museos e instituciones culturales. ¡Presentamos aquellos que merece la pena visitar!

Estando en Bochnia es necesario visitar la mina, de la que se extrae sal desde mediados del siglo XIII. La mina fue inscrita en el año 2013 en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.  Recomendamos especialmente elegir una ruta combinada con una travesía subterránea en barca. ¿Quieres sentirte como un caballero de la Edad Media? No hay nada más fácil. El Parque Arqueológico Poblado del Labrador en Bochnia te llevará a los tiempos de la Edad Media. El museo arqueológico al aire libre de Bochnia es un lugar en el que uno puede probar sus fuerzas en antiguas artesanías. Es posible convencerse de que lo pequeño es bello visitando el Museo de Mariposas Arthropoda de Bochnia. La institución se creó a partir de una colección privada y tiene más de 4500 especímenes de mariposas de todo el mundo. También recomendamos ver la exposición en el Museo de Ciencias Naturales de Ciężkowice. La Mina de Sal de Wieliczka, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, es visitada cada año por multitud de turistas. Un paseo de varias horas con un guía permite conocer la historia de la mina y de la industria de extracción. Un viaje increíble por cámaras y galerías subterráneas: el paisaje de lagos de salmuera, esculturas y estatuas de sal se grabará por mucho tiempo en la memoria. Podemos introducirnos bajo tierra desde el pozo Regis, que durante siglos sirvió para el transporte de la sal extraída. En la mina se encuentra la reserva de la naturaleza Grutas de Cristal, aunque debido al riesgo de cambios perjudiciales del microclima, que pueden provocar la corrosión de los cristales, no está disponible para las visitas masivas. También merece la pena visitar el Museo de las Salinas de Cracovia. Allí encontraremos hasta 20 000 objetos relacionados con la minería. Hay dos exposiciones a disposición de los visitantes: una subterránea, localizada en el nivel III de la histórica mina de sal a una profundidad de 135 m, y en la superficie, en el medieval Castillo de la Salina. Tras los esfuerzos de la visita recomendamos descansar en la torre de graduación.

En Nowy Wiśnicz, cerca de Bochnia, merece la pena visitar el Museo de la Región de Wiśnicz, que es parte del complejo del castillo. En él podréis ver, por ejemplo, actas, manuscritos, copias, carteles, fotografías que muestran la ciudad, arte ceremonial judío, reliquias de la antigua iglesia de los carmelitas e incluso antiguas esposas de la prisión de Wiśnicz y el único uniforme de gala de la Guardia de Prisiones de antes de la guerra que se conserva. Uno de los objetos más valiosos es un tubo de cañón del siglo XVII, encontrado en el año 2006 durante la construcción de un estadio, ricamente adornado, con el escudo Szreniawa y las iniciales de Stanisław Lubomirski.

En Lusławice es posible sentir el soplo del gran mundo de la cultura. Se encuentra aquí el Centro Europeo de Música Krzysztof Penderecki, que es un lugar de reunión de jóvenes estudiantes de música y sus maestros. 

Estando en Biecz merece la pena visitar el Museo de la Región de Biecz, localizado en 4 edificios: Kromerówka, en una casa de vecinos burguesa del año 1519, la Casa de la Torre, es decir, una histórica casa de vecinos burguesa del año 1523, la Torre Kowalska, procedente de la Edad Media, y la antigua prisión bajo la torre del ayuntamiento.

En Stróże visitamos el museo al aire libre de la apicultura y en el Museo Municipal «Bajo la Balanza» en Zakliczyn veremos objetos tradicionales de uso cotidiano. También merece la pena acercarse al museo al aire libre de la Construcción Popular de Madera en Dobczyce, donde se encuentran antiguas edificaciones rurales. Objetos similares se han reunido en el Museo al aire libre de la Aldea del Piedemonte en Szymbark.

En el Museo de la Industria Petrolera y la Etnografía en Libusza, situado en la Ruta Minera e Industrial, nos trasladaremos a los comienzos de la industria petrolera polaca. En la localidad, separada 4 km de Biecz, dos antiguos trabajadores de la industria petrolera, Anna y Tadeusz Pabis, han reunido verdaderas reliquias del pasado, entre otros, una destilería de petróleo, una forja minera de mediados del siglo XIX, recipientes de cerámica para el petróleo y moldes de parafina. En la sala regional «Grociarnia» de Jastrzębie pueden verse antiguos métodos y herramientas de trabajo, así como conocer la vida cotidiana de los habitantes de la región. El objeto más antiguo de la sala es el revestimiento de un pozo horadado en el tocón de un árbol. Se estima que el árbol puede tener incluso 400 años y el propio ejemplar unos 200.